jueves, 22 de julio de 2010

No olvidemos a nuestros ancianos

En las comunidades indígenas un anciano es simbolo de respeto, sabiduría. Por tanto son protegidos como un valor atesorado, son la autoridad sabia de la comunidad. Pero fuera de esas comunidades indigenas, qué pasa con los ancianos?. Sin ánimos de cuestionar a nadie en particular, desde mi propia observación cercana he visto a muchos de ellos ir por la vida en solitario. A paso lento acuden por su jubilación o ha realizar cualquier gestión personal a sitios publicos. Inmediatamente he cuestionado dónde están sus familias, por qué permiten caminen solos o solas por las calles?

Otros ancianos están en asilos, a la espera de marcharse de este mundo. Los he visto en silencio, con sus miradas melancólicas viendo pasar el tiempo.

Recientemente visité un asilo de anciano, y vino a mi pensamiento todos llegaremos a esa edad, unos tendremos la dicha del cuido de un familiar y vivendo en un hogar, otros talvez tendremos que refugiarnos en un asilo.

Hago esta reflexión con ánimo que nos detengamos y comencemos a ver como el mayor tesoro del hogar como lo son nuestros abuelos, abuelas, tías, tios, padres y madres. Cuidémoslos, tengamos panciencia, porque ellos y ellas ya no andan rapido. Merecen una vida feliz en esa etapa de la vida. Dejemos que compartan sus historias de vida, sus anecdotas y la sabiburía color plateada.